(El sistema del compito muere al momento que el reino del comparto renace).
Todos tenemos una verdad que compartir. Sólo ocupamos abrir el corazón.
Y creer que todo tiene un propósito divino.
Compartir es comprender que nuestra verdad puede ayudar a sanar a otros. E igualmente la de otros sanarnos a uno. La realidad es el espejo humeante de nosotros mismos.
Estamos conectados, somos parte vital del rompecabezas divino. Todo está en sincronía. Y todo es uno.
Compartir es dejar de competir.
La vida es un juego de ganar sin necesidad de perder. Compartir es fluir con la realidad sin necesidad de luchar.
El corazón y la vida son para compartirse. Y el amor para hacernos compañía.
Twitter@SantiagoPando
Muy cierto todo lo que dices; de que nos sirve ilusionarnos con tener tanto, sino lo compartimos con los demás ?
Te comparto un escrito que hice hace tiempo y apenas publiqué recientemente.
Enigmas Espirituales: Y si no tuvieras ojos ? http://t.co/69lW18Y
Saludos !!